miércoles, 16 de agosto de 2006

No – Global: Batallas del Pensamiento Crítico

Por Karina Aphal

Según la Comisión Mundial de la Organización Internacional del Trabajo (OIT)1, para una gran mayoría de hombres y mujeres, la globalización no ha sido capaz de satisfacer sus aspiraciones sencillas y legítimas de lograr un trabajo decente y un futuro mejor para sus hijos.

Muchos de ellos viven en el limbo de la economía informal, sin derechos reconocidos y en países pobres que subsisten de forma precaria y al margen de la economía global. Incluso en los países con buenos resultados económicos hay trabajadores y comunidades que se han visto perjudicados por la globalización.

Como considera Ulrich Beck, los Estados y Sociedades que se verán más afectados por este proceso serán aquellos que brindan preponderancia a la autoconciencia económica y la idea de un nacionalismo en este ámbito y aquellos que todavía están muy ligados a la idea del asistencialismo de Estado. Los primeros se verán amenazados por la globalización del mercado mundial. Los segundos, se encontraran atrapados entre la disyuntiva de la política social en una época de globalización económica.

Una de las cuestiones fundamentales a evitar es el binarismo maniqueo. Ni los grupos hegemónicos se dedican exclusivamente a dominar y destruir, ni los oprimidos a resistir y enfrentar. Según García Canclini “las narrativas más fecundas, las que vuelven más intelegible la complejidad multideterminada de la globalización, son las que incluyen lo imaginario como parte de la cultura y las transacciones como un recurso de poder y sobrevivencia. Aunque ciertas confrontaciones tengan el aspecto de simple oposición y la globalización exaspere desigualdades (y cree otras), ningún grupo actúa todo el tiempo como si la vida social se redujera a una guerra incesante”. 2

Considera también que “los paradigmas clásicos con que se explicó la dominación son incapaces de dar cuenta de la diseminación de los centros, la multipolaridad de las iniciativas sociales, la pluralidad de referencias – tomadas de diversos territorios – con que arman sus obras los artistas, los artesanos y los medios masivos. El incremento de procesos de hibridación vuelve evidente que captamos muy poco del poder si sólo registramos los enfrentamientos y las acciones verticales. El poder no funcionaría si se ejerciera únicamente de burgueses a proletarios, de blancos a indígenas, de padres a hijos, de los medios a los receptores. Porque todas estas relaciones se entretejen unas con otras, cada una logra una eficacia que solo nunca alcanzaría”. 3

Podríamos decir que la globalización unifica e interconecta pero también se estaciona de maneras diferentes en cada cultura. Quienes reducen la globalización a su lógica mercantil, sólo perciben la agenda integradora y comunicadora mientras que en su agenda segregadora y dispersiva, emerge una gran complejidad multidireccional que se forma en los choques e hibridaciones de aquellos que permanecen diferentes. Poco reconocidas por la lógica hegemónica, las diferencias derivan con frecuencia en desigualdades que llegan en muchos casos hasta la exclusión.

En palabras de Carlos Fuentes “la globalización es un sistema de poder aunque, como el Dios Latino Jano, tiene dos caras. La buena cara es la del avance técnico y científico más veloz de toda la historia, la universalización del concepto de los derechos humanos, el libre comercio, las inversiones foráneas productivas, la accesibilidad y difusión de la información, etc. Pero Jano tiene otra cara menos atractiva. La velocidad misma del desarrollo tecnológico deja atrás, quizás para siempre, a los países incapaces de mantener el paso. El libre comercio acentúa las ventajas de las grandes corporaciones competitivas (muy pocas) y arrumba a la pequeña y mediana industria sin la cual los niveles de empleo, salario y bienestar de las mayorías sufren y restan soporte al desarrollo del Tercer Mundo. La Globalización acentúa la división entre ricos y pobres, internacionalmente y dentro de cada nación es por eso que las crisis globales no son crisis de las empresas ni de la información ni de la tecnología; son crisis del sistema financiero internacional provocadas por la ruptura de los controles sociales de la economía y la disminución del poder político frente al poder cresohedónico”. 4

El fenómeno de la globalización nos muestra que no bastan las oposiciones simples para analizarlo. Al pensamiento único no se le opone linealmente el pensamiento critico (entendido como aquel pensamiento de oposición que además propone y diseña verdaderas construcciones alternativas) como tampoco a la globalización lo no global.

Como argumenta García Canclini “la dramatización ideológica de las relaciones sociales tiende a exaltar tanto las oposiciones que acaba por no ver los ritos que unen y comunican; es una sociología de las rejas, no de lo que se dice a través de ellas, o cuando no están”. 5

Uno de los retos más importantes de un pensamiento que cuestione los mandatos globales consistiría en revelar los mecanismos de censura invisible que se ejercen día a día para impedir que se construyan a tiempo los análisis de las tácticas colectivas. Como consecuencia se hace más dificultosos empezar a imaginar y diseñar estrategias colectivas. Denunciar esos mecanismos se ha vuelto una reflexión seria que permite a un gran número de sujetos movilizados convertirse en una verdadera fuerza social. Este ha sido y es el objetivo unificador de la crítica a la globalización neoliberal.

El sociólogo méxicano Pablo González Casanova afirma que la generación de teoría del nuevo pensamiento crítico se ha desplazado desde fines del siglo XX a los nuevos movimientos sociales. Es en ellos y en la unión más reciente de muchos de ellos con los viejos movimientos sociales de trabajadores y campesinos y con los intelectuales donde se encuentra el centro de la reflexión teórico-política de nuestro tiempo. En los nuevos-viejos movimientos sociales aparece un extraordinario intelectual colectivo cuya unidad incluye la diversidad, con ricos lenguajes, con formas de expresión clara y creadora, a la vez racional y emocional, discursiva y vital, simbólica y no simbólica”. 6

En este contexto, el mundo muestra movimientos sociales diversos, con distintos tiempos y diferentes densidades, que comparten en algún punto la necesidad de construir alternativas reaccionando frente al hambre, al consumo como guía de vida, a la destrucción del medio ambiente, a la discriminación, a las desigualdades y a la opresión cultural entre otras cuestiones.

Pero tampoco es simple la comparación de los movimientos sociales de los últimos tiempos con aquellos que impulsaron la movilización y la acción colectiva durante los años 60 y 70, tanto en nuestro país como en el resto de América Latina. Si bien hay rasgos comunes, los movimientos sociales de la actualidad conservan muchas de las consignas que formaron parte de los movimientos que los precedieron pero, al mismo tiempo, están atravesados por una lógica que implica más que la suma de ellas.

Notas:

[1] El párrafo fue tomado de una nota publicada en el diario argentino Clarín - Suplemento Zona de la edición del Domingo 29 de Febrero de 2004. Bajo el título “El mundo sospecha ya de las virtudes de la globalización” , el artículo desarrolla los puntos fundamentales que la OIT ha tenido en cuenta para la redacción de un informe sobre el tema.

2 García Canclini, N. La Globalización Imaginada. Capítulo 3: Mercado e Interculturalidad en América Latina, Pág. 87, Ediciones Paidós, Buenos Aires, 2000)

3 García Canclini, N. Culturas Híbridas, Capítulo VII: Poderes Oblicuos, Pág. 323-324, Editorial Grijalbo, México, 1990.

4 Fuentes, C. “En esto Creo”. Págs 100 – 101, Seix Barral, Bs. As., 2002.

5 García Canclini, N. Culturas Híbridas, Capítulo VII: Poderes Oblicuos, Pág. 324.

6 González Casanova, P., Los Retos del Pensamiento Crítico. Artículo publicado en La Izquierda a Debate el 7 de julio de 2003 en
www.rebelion.org

domingo, 6 de agosto de 2006

Comunicación Punto Com

Por Alejandro Ruiz Balza


En el ámbito de las entidades del sector privado, las transformaciones ocurridas, según uno de sus más encumbrados gurúes han sido:

“Se habla mucho en la actualidad de la cambiante economía mundial. Pero la economía mundial no está cambiando. Ya ha cambiado en cuanto a sus fundamentos y su estructura, y probablemente en forma irreversible. En los últimos diez o quince años ha habido tres cambios fundamentales en la trama misma de la economía mundial:

1. La economía de productos primarios se ha “desconectado del empleo.

2. En la economía industrial misma, la producción se ha desconectado del empleo.

3. Más que el intercambio de mercaderías y servicios, son los movimientos de capitales los que se han convertido en los motores y la fuerza conductora de la economía mundial. Tal vez ambas cosas todavía no estén desconectadas. Pero el vínculo se ha aflojado mucho y, lo que es peor, se ha vuelto impredecible.” (Drucker, P. 1987)


Los impactos más importantes que este “cambio de la economía” ha producido a escala organizacional pueden ser caracterizados brevemente a partir de los siguientes ítem:

El recurso más importante ya no es el capital financiero, sino el conocimiento.

Los procesos organizacionales se vuelven más importantes que los órganos que conforman las organizaciones.

Los órganos, sean dependencias o divisiones, no son definitivos, sino transitorias; los cargos y las funciones se definen y redefinen constantemente debido a los cambios del ambiente y la tecnología; los productos y servicios se adaptan permanentemente a las necesidades y demandas de los clientes, cuyos hábitos ahora son mudables y exigentes.

En las organizaciones más expuestas a los cambios ambientales, se prescinde de los órganos estables y se recurre a equipos polifuncionales de trabajo con actividades provisionales orientadas hacia misiones específicas y objetivos definidos.

En la administración de recursos humanos dio paso a un nuevo enfoque: la administración de personas, puesto que éstas dejaron de ser simples recursos ( humanos ) organizacionales y pasaron a ser vistas como seres dotados de inteligencia, conocimientos, habilidades, personalidades, aspiraciones, percepciones., etc.

En la cultura organizacional se experimentó un fuerte impacto del mundo exterior y empezó a privilegiar el cambio y la innovación orientados hacia el futuro y el destino de la organización. Los cambios rápidos que se producen sin continuidad con el pasado crean un nuevo ambiente de turbulencia e imprevisibilidad.

Tendencias:


Organización sin límites de tiempo, espacio ni distancia.


Uso diferente al espacio físico: las oficinas unipersonales darán paso a locales colectivos de trabajo.


Teletrabajo: las funciones de retaguardia serán realizadas por los empleados en sus casas.


Organización virtual conectada electrónicamente, sin papeleo, que funcionará mejor y estará más cerca del cliente.


Desarrollado el mercado de los bienes denominados “intangibles”, a función que se asigna en el ámbito empresario a la comunicación es la de contribuir permanentemente a la creación de valor en la organización.

Sin embargo, la mirada sobre la comunicación se encuentra aún demasiado asociada con la de la mera trasmisión de información. En infinidad de manuales de empresa aún se la define en términos propios de la teoría matemática de la información.

Finalmente resulta importante señalar que si todas las metodologías y herramientas disponibles se utilizan de manera reductiva, sin tener en cuenta que la comunicación institucional es a la vez más y menos que el “May I help you!!” de McDonalds, se reproduce una situación en la que corremos el riesgo de dejar de lado una de las contribuciones más singulares que puede hacer la comunicación institucional: enlazar a todos los sectores involucrados de una institución, tanto internos como externos, en forma horizontal y vertical, por medio de un sistema de comunicación con un alto nivel de participación.