domingo, 17 de diciembre de 2006

El Foro Social Mundial

Por Karina Aphal


Con motivo de realizarse del 20 al 25 de enero próximo una nueva edición del Foro Social Mundial (en esta oportunidad en Kenia, África), presentamos aquí una breve reseña de su historia, objetivos y estructura organizativa.


Hace unos veinte años “los dueños del mundo” se venían encontrando en un Foro al que dieron el nombre de Foro Económico Mundial, que se realizaba en Davos, pequeña ciudad y lujosa estación de esquí en Suiza. Organizado por una entidad que hoy es una gran empresa, actualmente reúne, una vez por año –además de los encuentros regionales que también comenzó a promover- a quien puede pagar 20.000 dólares para escuchar a los pensadores neoliberales y conversar con ellos, así como escuchar también críticos a la globalización en curso, invitados a participar para legitimar el Foro. Se podría decir que es en Davos –que atrae corresponsales de todos los grandes periódicos del mundo– donde se construye la teoría y se va avanzando en la práctica de la dominación del mundo por el capital, dentro de los parámetros del neoliberalismo.

Fue mientras todo esto estaba aconteciendo que algunos sectores sociales pensaban que se podría iniciar una nueva etapa de resistencia al pensamiento hoy hegemónico en el mundo. Pero además de las manifestaciones de masas y protestas, parecería posible pasar a una etapa propositiva, de búsqueda concreta de respuestas a los desafíos de construcción de otro mundo, en que la economía estuviese al servicio del ser humano y no al revés. Economistas y otros universitarios opuestos al neoliberalismo ya venían realizando, en Europa, encuentros denominados Anti-Davos.

Lo que se pretendía, sin embargo, era realizar otro encuentro, de dimensión mundial y con la participación de todas las organizaciones que se venían articulando en las protestas masivas, orientado hacia lo social. Se quería organizar un Foro Social Mundial. Este encuentro tendría lugar, para darle una dimensión simbólica al inicio de esta nueva etapa, durante los mismos días del encuentro de Davos de 2001, pudiendo a partir de ahí repetirse todos los años, siempre durante los mismos días en que los grandes del mundo se encontrasen en Davos. Por esto, en un principio, se conoció al Foro Social Mundial como el Foro Anti – Davos.

El primer encuentro se realizó en el año 2001 y a partir de allí este espacio se configuró como un proceso mundial permanente de búsqueda y construcción de alternativas a las políticas neoliberales. El Foro Social Mundial (FSM) se caracteriza también por la pluralidad y por la diversidad, por un carácter no confesional, no gubernamental y no partidario.

Las dos primeras ediciones del Foro se realizaron en la ciudad brasileña de Porto Alegre. Al proponer el fortalecimiento de una coalición internacional de los más distintos movimientos y organizaciones sociales, dentro del principio del respeto a las diferencias, la autonomía de ideas y formas de lucha, el FSM dejó de ser el único espacio de convergencia de la lucha contra la globalización neoliberal y pasó a buscar la universalización. Para cumplir esos objetivos, a parte del encuentro anual del Foro Social Mundial, se están organizando Foros Sociales Regionales y Temáticos. Esos eventos tienen la finalidad de profundizar el debate sobre cuestiones específicas, consideradas prioritarias en la coyuntura mundial por el Consejo Internacional del FSM – su instancia de decisión política. Todos los foros deben seguir siempre la Carta de Principios del FSM.


Este movimiento en red tiene como característica el de ser un espacio de debate democrático de ideas, profundización de reflexiones, formulación de propuestas, intercambio de experiencias, y articulación de movimientos sociales, redes, ONGs y otras organizaciones de la sociedad civil, que se oponen al neoliberalismo y al dominio del mundo por el capital y por cualquier forma de imperialismo.

El V Foro Social Mundial fue realizado en Porto Alegre entre los días 26 y 31 de enero de 2005. En la marcha que dio inicio al Foro, estuvieron presentes más de 200 mil personas. En el total, hubo 155 mil participantes registrados; de estos, 35 mil integraban el Campamento de la Juventud y 6.823 eran comunicadores. Cerca de 6.872 organizaciones de 151 países estuvieron involucradas en 2.500 actividades, distribuidas entre los 11 espacios temáticos del Territorio Social Mundial. Las mayores delegaciones fueron las de Brasil, de Argentina, de los Estados Unidos, de Uruguay y de Francia. Los días de mayor pico fueron 29 y 30 de enero: 500 mil personas transitaron en el Territorio Social Mundial, de acuerdo con estimativas de la Brigada Militar.
Cerca de 3.100 voluntarios han colaborado en la realización del encuentro, en áreas como traducción, cultura, comunicación, logística y servicios, manutención de redes y construcciones etc. Participaron 533 intérpretes de 30 países.

Dieciséis idiomas han sido traducidos durante el V FSM: portugués, inglés, francés, español, árabe, japonés, hebraico, alemán, italiano, coreano, guaraní, hindi, quechua, uolof (África), bahasa (Indonesia), ruso y libras (lengua brasileña de señales).

Miembros: Pueden estar inscriptos, participar como delegados y proponer actividades en los encuentros mundiales anuales del FSM todas las organizaciones, movimientos y entidades de la sociedad civil que declaran su acuerdo con la Carta de Principios. Los activistas o interesados que no pertenecen a ninguna organización pueden participar como oyentes en actividades abiertas. No se permite la participación a entidades o individuos ligados a gobiernos o partidos políticos como delegados en el FSM. Sin embargo, los gobiernos que hospedan los eventos del FSM pueden ser parte en la organización de los mismos. Podrán ser invitados a participar, en carácter personal, gobernantes y parlamentarios que asuman los compromisos de la Carta de Principios.

Objetivos y Actividades: Entre sus objetivos, el FSM se propone como un proceso sostenido de resistencia a la globalización neoliberal y busca la construcción de alternativas para este proceso.

La estructura organizativa del FSM sería la siguiente:

Foros Sociales Regionales: Son parte del proceso de mundialización del Foro Social Mundial y lo viene acompañando el Consejo Internacional del FSM. Se denominan regionales porque ocurren en ámbito macro-regional. Siguen la metodología y los criterios políticos estipulados por la Carta de Principios del FSM y tiene como objetivo aproximar el Foro Social Mundial de la realidad de los movimientos y entidades sociales en las diversas regiones del mundo y viceversa. Ejemplos: Foros Sociales Europeo, Pan-Amazónico y el de las Américas.

Foros Sociales Temáticos: Tiene como objetivo atender a la demanda de profundización de los debates de cuestiones específicas, consideradas prioritarias por el Consejo Internacional del FSM.

martes, 5 de diciembre de 2006

Opinión Pública II

Por Gisela Denise Wisniacki


carmina vel coelo possunt deducere lunam (1)

La Palabra Mágica: el hombre que no conoce la “Opinión Pública”

La noción “Opinión Pública” aparece como la resultante de la relación que algunos soportes –la palabra y el símbolo como elementos de base- producen en el campo socio-comunicacional, instalando y conformando una percepción, una visión, en fin, una “Verdad”.

En este sentido, en las edades primigenias el hombre todavía no conoce esta relación o bien la conoce de una manera inocente. “Para él, la naturaleza y la sociedad no sólo se hallan trabadas por los vínculos más estrechos sino que constituyen, en realidad, un todo coherente e inextricable, no hay ninguna línea de demarcación que separe nítidamente los dos campos. La naturaleza misma no es sino una gran sociedad, la sociedad de la vida. Desde este punto de vista podemos comprender fácilmente el uso y la función específica de la palabra mágica. La creencia en la magia se basa en una convicción profunda de la solidaridad de la vida (2).

Si los poderes de la naturaleza son invocados de la manera debida, éstos deberán responder. Ninguna relación más simple y sencilla entre el mundo y los hombres y entre los hombres entre sí. Sin embargo, en algún momento que seguramente habrá producido la peor de las angustias, el hombre percibió que la naturaleza era inexorable y que esta relación simple y sencilla era, justamente, demasiado inocente.

Logos: La función mágica de la palabra da lugar a la función semántica

“La palabra ya no está dotada de poderes misteriosos; ya no ejerce una influencia física o sobrenatural inmediata. No puede cambiar la naturaleza de las cosas ni compeler la voluntad de los dioses o de los demonios; sin embargo, no deja de tener sentido ni carece de poder (…) Su rasgo decisivo no radica en su carácter físico sino en el lógico: se puede decir que físicamente la palabra es impotente pero lógicamente se eleva a un nivel más alto, al superior; el logos se convierte en el principio del universo y en el primer principio del conocimiento humano” (3).

Se está en presencia, tal vez, del primer salto cuántico de la “opinión pública”: la famosa frase de Heráclito “el Uno nace de todas las cosas y todas las cosas nacen del Uno” ya está planteando una primera dualidad o separación (el Uno y lo múltiple) que –pese a que la historia ha presentado infinidad de intenciones por recuperar su unidad o bien ha aceptado el fundamento de esta dicotomía con optimismo- no volverá a reconciliarse nunca jamás. Sin embargo, si bien el pensamiento de Heráclito señala tácitamente la separación, su lógica brega aún por la posibilidad de armonía.

El Poeta: La palabra en camino desde el pensamiento prerracional al pensamiento racional

Más allá de si el hombre no se interrogaba o no le importaba la relación de comunicación entre los propios seres humanos, ésta no ha aparecido hasta ahora, sino que se ha visto la relación entre el hombre y el mundo, entre el hombre y la naturaleza.

Pero ¿cómo, cuándo y dónde comienza la palabra a adquirir un estatuto de “Verdad (Alétheia), la fuerza para configurar el mundo de los hombres, en fin, la “opinión pública”?.

Uno de los personajes más notables de la Grecia anterior al Agora es el poeta. El poeta con una doble función: “celebrar a los inmortales y celebras las hazañas de los hombres intrépidos (…) palabra que cuenta la historia de los dioses y palabra que celebra la hazaña humana (4).

Entonces, en primer lugar, con su palabra y con su canto el poeta fija la cosmogonía griega de aquella época, instaurando así el ordenamiento del mundo. En segundo término, el poeta se transforma, a través de su palabra y de su canto, en “árbitro supremo” en una sociedad que ha planteado el principio de igualdad entre todos los ciudadanos, “que no conoce otra distinción que la que se deduce del elogio y de la crítica (…) donde cada ciudadano ejerce un derecho de fiscalización sobre el otro y, recíprocamente, cada uno se siente bajo la mirada del otro (5).

(Cabe preguntarse si estas dos funciones del poeta –la de organizar el mundo y la de ser “árbitro” de sus semejantes- no tienen algún parecido a las funciones que hoy en día ejerce el periodista. Puede decirse que: 1. lo que los medios de comunicación muestran, existe, mientras que lo que no “aparece” en ellos, no existe; y que lo que los poetas cantaban “entraba” en la cosmogonía griega, mientras que lo que no cantaban, no. 2. que de algún modo y cada vez con mayor intensidad, los medios de comunicación imponen las reglas, “lo que está bien y lo que está mal”, en fin, “arbitra” en las sociedades actuales, tal como lo hacía el poeta a través de su “elogio y su crítica”. Si esto fuese así, el poeta se convertiría en el primer informador y formador de opinión pública, en el primer instaurador de “una verdad y no otra”) (juglares).

Notas:

(1) las palabras mágicas pueden, incluso, bajar la luna del cielo.

(2) Cassirer, Ernst. Antropología Filosófica. Fondo de Cultura Económica (1945), pág.
168.

(3) Marcel Detienne. Cap. II “La memoria del poeta”. Pág. 27.

(4) Ibid. Pág. 27.

(5) Ibid. Pág. 30.