lunes, 20 de abril de 2009

Tex Avery: Tradición Cartoon

Por Alejandro Ruiz Balza

Decirlo es fácil. Para lograr un Cartoon Clásico los ingredientes son: algunos gags, inversión de las escalas jerárquicas sociales, supervivencia del menos pensado, mezclados con un par de insinuaciones sexuales combinados de manera muy cuidadosa con un grado generoso de exageración (las bolas de sus ojos saltan hacia fuera, las quijadas caen al suelo y las lenguas rechinan como cascabel cuando ellos gritan para dar temor). Una vez que todos estos ingredientes han sido compactados dentro de un film de 8 minutos, es tiempo de entrar al mundo de la comedia de Avery.

Hijo de los jueces Roy Bean y Daniel Boone, Frederick Bean “Tex” Avery nació el 26 de febrero de 1908, en Taylor, Texas. Involucrado con el arte desde los 13 años, Avery llegó a ser un caricaturista en el anuario de la Universidad del norte de Dallas y dibujaba, como profesional independiente, tiras de caricaturas. Más tarde se anotó en un curso de verano de tres meses en el Instituto de Arte de Chicago, donde aprendió la vida, el color y la composición del cartoon. Ese curso fue fundamental para el desarrollo de su talento como caricaturista.

Adoptó el apodo de Tex cuando paso a la MGM, en 1942. Hasta ese momento figuraba en los dibujos de Warner como Fred Avery. Se lo describe como un hombre solitario, perfeccionista y aguerrido. Fred “Tex” Avery revolucionó la teoría de la producción de películas animadas desde 1936 hasta 1956. Como director de Warner Brother, inventó a Duffy Duck y, por 1940, introdujo a Bugs Bunny y a Elmer Fudd en la pantalla.

Su carrera en el mundo cartoon comienza en los Estudios Walter Lantz. Tras comenzar como colorista, llegó a ser un dibujante que proveía caricaturas, las cuales luego eran animadas. Una vez ascendido, inició su propia carrera como animador. Sin embargo, Avery aún pensaba que no había encontrado su lugar. No estaba contento con su situación aunque no le disgustaba su empleo o su jefe. Avery era un perfeccionista y le molestaba no poder finalizar un cartoon sin que un animado tuviera que pulirlo, para cambiar la situación, pasaba muchas horas extras en el estudio y en su casa trabajando sobre sus dibujos.

Bugs Bunny, Duffy, Porky y Elmer Fudd

Inquieto, incansable consiguió un puesto en la Warner Brothers como director, reemplazando a Tom Palmer quien había dirigido los “Looney Tunes”. León Schlesinger – Jefe de la División de Cartoons de Warner Brothers- estaba descontento con el trabajo de Palmer y trajo a Avery para reemplazarlo. De todos modos, su permanencia en el estudio dependía de cómo dirigiera su primer dibujo y de cómo progresara su cuadrilla de animadores. León le advirtió a Tex que los animadores no estaban contentos con los directores con los que habían estado trabajando y le deseo suerte.

Actualmente, los animadores que estaban en el staff no necesitan presentación. Todos sellaron un momento en la historia de la animación de la Warner y más tarde se convirtieron en directores independientes. Ese staff estaba compuesto por Chuck Jones, Bob Clampett, entre otros. Avery no podría haber sido asignado a una cuadrilla de mejores animadores. Clampett y Jones le proveyeron uno de los más creativos programas.

Lleno de entusiasmo, Avery dirigio su primer dibujo para este estudio, Gold Digger of 49´, presentando a “Porky, el chancho” ( un dibujo creado por Bob Clampett). Porky parecía ser esa estrella. Después de su imprevisto debut, retornó para entretener a los espectadores en muchos otros cartoons dirigidos por Avery: Plane Dippy (1936), en el cuál Porky aprende a volar pero se convierte en la victima de un aeroplano robot; Milk and Money (1936) un dibujo en el que Porky salvaba a su padre de perder su granja por una hipoteca; Porky The Wrestler (1937) en la que se inicia como boxeador; y Picador Porky (1937) en el cual es un experto torero.

Cada uno de los dibujos cumplía con las expectativas humorísticas de Avery: no permitir que la audiencia decaiga y brindarles una sonrisa. Una de las más divertidas aventuras animadas de Avery en la Warner fue” la Caza de Patos de Porky.” En 1937, la producción de Looney Tunes introdujo a uno de los más grandes astros animados: Duffy Duck. El cartoon giraba en torno de una idea simple: Porky, el cazador, quería cenar a Duffy. En su debut, Duffy era evidentemente tonto, retorcido, suelto de lengua y le recordaba a la audiencia a un hipócrita vendedor de autos, hablando rápido y riéndose de sus propias bromas.

Más tarde esto se convirtió en la actitud de Duffy; reaccionaba exageradamente a sus bromas. Cuando lograba frustrar los esfuerzos de Porky por capturarlo, daba volteretas y bailaba sobre el charco de sus propias lágrimas. En pocos años, las características locas de Duffy se volvieron diabólicas: Frustraba cualquier plan proyectado por sus co – estrellas.

Otro dibujo de Duffy de mayor significación, el segundo en la serie de Avery, era Duffy Duck y Egg Head. La trama consistía en la persecución de Egg Head a Duffy. A diferencia de otras películas de cacería, ésta mostraba un divertido giro al final: Egg Head siempre estaba predispuesto para dispararle a un espectador, malhumorado por una cacería frustrada. De repente, un grupo de patos vestidos de blanco lo arrastran fuera de la pantalla.

Egg Head fue el último aporte de Avery a la Warner. La leyenda dice que este dibujo fue una adaptación de los rasgos de un popular comediante radial de esa época: Joe Penner. En el comienzo (1937), Egg Head era tan tonto como Duffy. Lo divertido resultaba de las tonterías que hacía juntos.

Tres años después, Egg Head apareció en un dibujo de Bugs Bunny. Esta vez había cambiado el nombre por el de Elmer Fudd, un cazador de conejos. Su primer dibujo como Elmer, donde Bugs Bunny era el protagonista, fue “Una Liebre Salvaje”. El quinto dibujo de la serie de la temporada de 1940, fue nominado para un premio de la Academia pero perdió con uno de la MGM: “La vía Láctea”.

El debut de Bugs no había cubierto las mismas expectativas que “La cacería de liebre de Porky (1938) y Liebre Asustada (1939)- ambos dirigidos por Ben Hardaway y Cal Dalton-. Joe Adamson ha marcado un punto muy válido: parecía apropiada la bobera y la ironía de Duffy porque parecía lógico que un pato actuara así, pero con Bugs fue distinto porque el imaginario de un conejo giraba en torno de lo pasivo, temeroso, inofensivo, etc. De alguna manera, visualmente Bugs se parecía a un dibujo de Walt Disney.

Cuando Avery tomó la serie, las características de Bugs cambiaron muy pronto. Su nueva personalidad consistía en mezclar un acento de Brooklyn con la sutileza de Groucho Marx. La pausa corta, muerde una zanahoria, y Eh, que hay de nuevo, Doc? Fueron actitudes más aceptadas por los espectadores que los brotes lunáticos retratados en los dibujos iniciales.

Avery ha dicho que el cree que Bugs resultó magnifico por una razón especial: era un vivo por casualidad. Resultaba muy gracioso que frente a alguien que lo estaba apuntando con un arma el reaccionara tan tranquilo y dijera : Eh, que hay de nuevo?. Avery creó ese latiguillo. Siendo texano, recordó la forma en que la gente se saluda. Cuando el llegó del oeste para trabajar en Warner, Tex usó aquellas mismas frases populares en su conversación cotidiana.

La serie de Looney Tunes le proveyó grandiosas oportunidades a Avery para desarrollar gags. Sin embargo, la mayoría de los dibujos de Avery en Warner eran demasiado dóciles. Realmente, los dibujos de Warner no expresaron su radical estilo de humor, el cual se vio en sus producciones para la MGM a partir de su incorporación en este estudio en 1942.

Se unió al departamento de animación de la MGM como director de unidad, reemplazando a dos directores veteranos de la Metro; Hugh Harman y Rudolf Ising. Una vez instalado en la MGM, se comenzó a apreciar el humor de Avery. Los críticos no sólo se divertían con sus caricaturas sino que rescataban el hecho de un nuevo tipo de cartoons. Mientras el estudio competido de William Hanna y Joseph Barbera producían un ganador de premiso de la Academia: Tom y Jerry; Avery estaba ocupado desarrollando un nuevo tipo de caricatura, una que tenía similitudes con las parodias del cine mudo del comediante Búster Keaton. Sin embargo, Droopy – el perro- podía tener aventuras que Búster nunca podría tener.

Droopy

Droopy se basaba también en Wallace Wimple, una figura secundaria del show de Fibber Mcge y Molly en la radio, llevado adelante por Bill Thompson (quien le dio voz a Droopy). Introducido en 1943 en el dibujo Dumb Hounded, Droopy comienza como un perro policía quien frustra las fugas de la prisión que pretendía el lobo. Aparecía como un tonto en cada lugar que el lobo elegía como guarida. La trama constituye la base para una grandiosa corrida de gags, los cuales solamente Droopy los podía volver divertidos.

En su primera caricatura, Droopy dejó la impresión de que era un perro débil, achacado y sin demasiados músculos. Su diminuta estatura, y su capacidad de parodiar le dieron a Droopy una apariencia humana inocente. Pero en realidad, Droopy podía ser agresivo cuando la situación lo requería.

En muchas caricaturas, Droopy se enfrentaba a los estereotipos más significativos para mostrar su fuerza bruta escondida. La serie tenía una formula básica: el gran tipo versus el pequeño tipo, ambos exagerados en diferentes proporciones. ¿Quién creería que un sabueso de esas dimensiones sería capaz de causar tanta destrucción?. Nadie, excepto la audiencia. Básicamente, la misma premisa fue usada en cada caricatura de Droopy. La premisa creció, el humor no.

Algunos de los más selectos dibujos de Droopy fueron: La caza de Dan Macgo (1945); El Sabueso Policía del Oeste (1946) con Droopy como un canadiense que persigue una vez más al lobo; Señor Droopy (1949), en el cual el ganador de una corrida de toros consigue lo que quiere en todo México; Droopy Atrevido ( 1951), el cual junta a Droopy y a Spike en una competencia; Droopy Heredero (1954), una historia de Heck Allen, que tiene a Droopy en el oeste para apostar su titulo, pero no sin la interferencia del lobo. Mas tarde, dos cartoons de Avery fueron re producidos con una nueva animación por Hanna y Barbera.: Millionaire Droopy(1956) con un relanzamiento de Wags to Richies (1949) y Cat´s Meow (1957) otro relanzamiento de Ventriloquist Cat (1949).

Chilly Willy

En 1954, Tex se fue de la Metro porque Walter Lantz le había ofrecido un contrato importante para trabajar en su estudio. Firmó por 20 años para dirigir y producir. Avery condujo los cambios en la animación de la serie Chilly Willy en 1953.

El primer cartoon de Chilly Willy de Avery para el nuevo estudio, I´m cold fue relanzado el 29 de noviembre de 1954. En este, Chilly está buscando guarecerse del frío del Polo Norte. Eventualmente se asegura en un depósito de pieles pero antes lo encuentra un perro guardián cuya ferocidad se contrapone a la ingenuidad de Chilly. Aquí comienza la persecución. Tras el suceso del cartoon, Avery produjo dos más ese año: Chilly Willy en The Legend of Rock- a- bye-point (1955) y Sh-h-h-h!!! (1955).

El último es, por lejos, el film más divertido en Walter Lantz y lo protagoniza un pianista – Mr Twiddle, con una necesidad desesperada de paz y quietud. Twiddle habló con su psiquiatra sobre visitar Hush Hush Ludge para el largo descanso que merecía. Esto es impedido por una pareja en la habitación continua quienes estaban tocando el trombón y charlando. Mr. Twiddle irrumpe en la habitación y, para su sorpresa, encuentra que la risueña pareja es su psiquiatra y su enfermera. La historia se asemeja al famoso sketch de Abbote y Costello: Crazy House.

Tradición Cartoon

Aunque Tex nunca hizo otro cartoon, sus viejos films fueron redistribuidos en más de 200 mercados televisivos internacionales. Como resultado, recibió miles de cartas de fans de todo el mundo. Joe Adamson, quien escribió “Tex Avery: El rey del cartoon”, ha dicho que no cree que “Tex respondiera la carta de algún fan en su vida. Su correo de fanáticos se desvió a un edificio de oficinas el cuál Tex acostumbraba a usar como dirección de correo. Nadie estaba allí para recibir las cartas. Tex iría a buscar esto pero yo no puedo recordarlo respondiendo una carta de un fan. Tex no era esa clase de persona.”

En 1979, cuando Hanna y Barbera Producciones le ofreció un puesto part time como guionista y productor de gags, para hacerlo sentir en casa los demás animadores colgaron un cartel en la puerta de su oficina que decía: “Bienvenido a Sun City”. Avery trabajó para Hanna y Barbera Producciones en un cartoon llamado Dino y Cave Mouse, el cual después formó parte de “El Show de los Picapiedras”. Tex hizo los modelos originales para la mayoría de los cartoons y fue responsable de editar las historias y sumar nuevos gags. Allí permaneció activo hasta su muerte el 26 de agosto de 1980.

Tex ha dejado detrás un legado de risa que entretendría a nuevas generaciones de entusiastas del cartoon y productores de films. Su tradición en la comedia – que ha saltado hace tiempo del Cartoon a Films y series de TV protagonizadas por personajes de carne y hueso como p/ej: “The Mask / Jim Carrey - continúa y continuará viva por siempre.

jueves, 9 de abril de 2009

Gestión de Marca I

Por Karina Aphal

Las Organizaciones contemporáneas son reconocidas no solo por formar parte del sistema social en el cual se insertan sino por la integralidad de cada uno de los elementos que la conforman y su funcionamiento en red en un mercado en el que, como afirma Norberto Chaves: “la obsolescencia de las modalidades de identificación y difusión tradicionales es originada por: el incremento de la Competitividad, la estridencia y la saturación informativa, la alta entropía del mensaje mercantil por acelereción y masificación del consumo, el aumento de los ritmos de modificación del propio sujeto social receptor debido a la permanente innovación de las matrices de selección en el mercado, la hipertrofia del cuerpo institucional por proliferación de entidades que deben “hacerse oir” socialmente”.

En este contexto la Marca ha adquirido un rol central. Cuando hablamos de Marca nos referimos a un tiempo a dos dimensiones. Por un lado, la Marca es un signo verbal (el nombre) para que podamos designarla y verbalizarla y, por otro, es un signo visual (logo, símbolo, color) para fijarse en el espacio visible y ser utilizada en diversos soportes.

Si la marca es un signo, la función de todo signo es significar y para ello debemos gestionarla de tal manera que la Marca de una Organización como también la de sus Productos y Servicios sean el resultado de una estrategia comunicacional.

Así, la Gestión de Marca o Branding implica la administración permanente de cada uno de los elementos que constituyen el Sistema de Marca de una Organización, sus Productos y sus Servicios con el objetivo de obtener la máxima eficacia (cumplir con la totalidad de los objetivos propuestos) y eficiencia (esos objetivos deben ser cumplidos con los menores costos) y procurar una gran flexibilidad a la hora de adaptarse a los cambios estratégicos que sucedan dentro del propio sistema o surjan del entorno ya que los mismos impactarán en la Marca.

En próximos artículos iremos profundizando en las dimensiones a tener en cuenta en la Gestión de una Marca y el impacto que dicha Gestión genera en la Identidad Corporativa.

Notas:

Chávez, Norberto: La imagen corporativa. Teoría y metodología de la identificación institucional, México, Ediciones Gilli, 1994.

Kotler, Philip: Dirección de Mercadotecnia, Análisis Planeación y Control, Editorial Diana, México, 1981.

Mattelart, Armand: Historia de la Sociedad de la Información, Paidós Comunicación, 2002.