domingo, 11 de abril de 2010

Centros y Periferias

Por Alejandro Ruiz Balza

“El espacio absoluto que había sido una liberación para Bruno, fue un laberinto y un abismo para Pascal. Éste aborrecía el universo y hubiera querido adorar a Dios, pero Dios, para él, era menos real que el aborrecido universo. Deploró que no hablara el firmamento, comparó nuestra vida con la de náufragos en una isla desierta. Sintió el peso incesante del mundo físico, sintió vértigo, miedo y soledad, y los puso en otras palabras: "La naturaleza es una esfera infinita, cuyo centro está en todas partes y la circunferencia en ninguna." Así publica Brunschvicg el texto, pero la edición crítica de Tourneur (París, 1941), que reproduce las tachaduras y vacilaciones del manuscrito, revela que Pascal empezó a escribir effroyable: "Una esfera espantosa, cuyo centro está en todas partes y la circunferencia en ninguna."Quizá la historia universal es la historia de la diversa entonación de algunas metáforas.”

Jorge Luis Borges

En general se considera a la división Norte-Sur / Centro-Periferia como una metáfora de la contraposición de niveles de concentración de la riqueza frente a multiplicación de la pobreza, debajo de la que subyace, entre otros supuestos, el “clásico” modelo de trasmisión lineal/vertical de la información.

Sin embargo, en el marco del proceso de globalización, esta división analítica ha ido perdiendo su componente de referencia geográfico-espacial a partir de la emergencia de un nuevo tipo de espacio reticulado que debilita las fronteras de lo nacional y lo local, al mismo tiempo que convierte esos territorios en puntos de acceso y transmisión, de activación y transformación.

Por ello, resulta clave para el análisis comunicacional, no perder de vista que la reductiva división centro - periferia se fragmenta, reticula dinámica y recíproca y permanente a partir de la dinámica que las nuevas redes globales generan a partir de la circulación a altísimas velocidades de flujos, económicos, financieros, sociales, informativos, etc.

Desde este nuevo prisma de observación que planteamos, en un mundo en el que también los problemas, las necesidades y las aspiraciones humanas son cada vez más interdependientes a escala local / global, si bien continua verificándose la división tradicional “Norte/Sur” en términos generales, la alta velocidad de los actuales flujos informativos no debe distraernos de los procesos de concentración de la riqueza, propiedad de los medios de comunicación, etc. que suceden en todos los puntos del planeta.

Si bien es fácil encontrar “centro” en París y “periferia” en Ruanda; es necesario complejizar la mirada para no perder de vista que también hay “centro” en las zonas acomodadas de México DF, de San Pablo, de Buenos Aires, de Santiago, de Santa Cruz de la Sierra, etc.; y “periferia” en las zonas marginales de Nueva Orleáns, en las afueras de París, que se suman a los intentos permanentes del pensamiento único a nivel global de ocultar, “urbanizar” la pobreza y marginalidad en nuestros países, cada vez más indefensos frente a las catástrofes naturales y los aluviones estadísticos.

Cuando nos proponemos cartografiar un mundo en constante movimiento siempre es mejor proponernos navegar con brújulas que no siempre marquen un norte de certezas, abiertos a bifurcaciones, superposiciones y el avistaje de nuevos interrogantes, destinos inciertos y múltiples respuestas.

Notas:

Borges, Jorge Luis: “La Esfera de Pascal” en Obras completas, Ed. Emecé, Buenos Aires 1974